Cuando piensas en no poder dormir, la conclusión es tan sencilla como que acabas NO durmiendo.
La respuesta a la pregunta es tan complicada como descifrar por qué no puedes hacerlo.
Y es que crecer, intentando averiguar quién eres, es la búsqueda de la solución del enigma de nuestra propia existencia; por el contrario, crecer sin saber qué pensar, es la utopía de mi propio envejecimiento.